El taller és, antes que nada, un lugar funcional.

El espacio, la repartición adequada de las herramientas y de los bancos, la ventilación, la luz natural garanten buenas condiciones para la realización de las guitarras.

Esos critérios evitan las malas sorpresas y aseguran la estabilidad de los instrumentos en fase de fabricación, como también la de las diferentes maderas durante la etapa de secado.

El taller representa mucho más que un lugar de trabajo.
Uno pasa muchas horas a pensar sobre la estratégia de fabricación, analiza, experimenta, modifica, escucha y observa las diferentes características de cada instrumento.
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Selección del palosanto en San Pablo (Brasil)